martes, 27 de marzo de 2012

El Triángulo del Diablo

El Misterioso Triángulo de las Bermudas


El Triangulo de las Bermudas o Triangulo del Diablo se encuentra frente a las costas de Miami y se extiende a través del pacifico a las Bermudas y Puerto Rico. El primer evento escrito inexplicable de este tipo de sucesos fue escrito por Cristóbal Colon en 1942, cuando vio una bola de fuego que caía del cielo. Este hecho lo dejo reflejado en sus informes de navegación.

Desde entonces de estos acontecimientos extraños han sido testigos los marinos, capitanes, oficiales del almirantazgo, los pilotos de líneas áreas, personal militar y pilotos de combate. Barcos enteros han desaparecido sin dejar rastro en la zona. Ha habido muchos libros, artículos de revistas e incluso películas basadas en el triangulo de las Bermudas. Se trata de uno de los mayores misterios de nuestro tiempo.

El termino “Triangulo de las Bermudas” se utilizo por primera vez en articulo escrito por Vincent H.Gaddis en la revista de Argosy en 1964.

En este articulo, Gaddis dijo que en ese extraño mar una serie de barcos y aviones desaparecían sin explicación alguna. Pero Gaddis no fue el primero en llegar a esta conclusión. Ya en 1952 George X.Sand en un informe en la revista Destino, observó lo que parecía ser un número inusualmentegrande de accidentes extraños en esa región.

Hubo un caso en el que desapareció un buque con toda su tripulación en el triangulo. Esta región es una de las mayores zonas transitadas del océano Atlántico.

Parece ser que para cada evento inexplicable que se lleva a cabo hay al menos dos nuevas teorías sobre el Triangulo de las Bermudas.



Eventos Famosos

  • Vuelo 19: 5 Bombarderos desaparecieron sin dejar rastro.

Uno de los incidentes más conocidos y probablemente el más famoso sobre el Triángulo de las Bermudas es acerca de la pérdida de un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la marina de EE. UU. durante un vuelo de entrenamiento que salió de Fort Lauderdale (Florida) el 5 de diciembre de 1945. De acuerdo con el escritor fantástico Charles Berlitz (1914-2003), el caso consistía en que varios aviadores navales simplemente desaparecieron después de que informaran de varios efectos visuales extraños, una afirmación que no es completamente acertada. Además, Berlitz afirmó que debido a que los restos de los TBM Avenger flotarían por largos periodos de tiempo, estos debieron ser encontrados al día siguiente considerando que esos días se registraron con marea tranquila y cielo despejado. Sin embargo, no sólo no pudieron ser encontrados, sino que un avión de búsqueda y rescate de la Marina que mandaron también se perdió (Los Martin Mariner tenían muy mala fama entre los pilotos de la época debido a que sus tanques de combustible se inflamaban muy fácilmente; por lo que, un destello visto al poco de despegar la nave, pudo corresponderse con su explosión). Adicionalmente, la intriga se incrementó al conocer que el informe del accidente de la Marina se atribuyó a «causas o razones desconocidas».

Mientras que algunos hechos de la versión de Berlitz son esencialmente exactos, no describe algunos detalles importantes. La visión de un experimentado escuadrón de aviadores de combate perdiéndose en una tarde soleada es inexacta. Para cuando se recibió la última transmisión de radio del Vuelo 19, había comenzado un clima tormentoso. Tan solo el líder de vuelo, el Teniente Charles Carroll Taylor, tenía experiencia de combate y un tiempo de vuelo significativo, pero al mismo tiempo tenía muy poca experiencia en esa área en particular, menor que la de los aprendices bajo su servicio, Taylor fue descrito como un líder calmado y confiado. En cambio, las transmisiones de radio del Vuelo 19 revelaron a un Taylor desorientado, con una carencia de confianza en sus decisiones, y completamente perdido.

Además, las afirmaciones exageradas establecían que todos los aviones tuvieron problemas con sus brújulas. Sin embargo, los informes navales y registros escritos de las conversaciones entre el Teniente Taylor y otros pilotos del Vuelo 19 no indicaban esto. En cuanto al informe de la Marina, se afirmó que el informe original atribuyó el accidente a la confusión del comandante de vuelo. El Teniente Taylor previamente había abandonado su nave en dos ocasiones en medio del Pacífico después de haberse perdido, para regresar al portaaviones. Sin embargo, el informe se alteró para retratar otra situación debido a los deseos de su familia.

Otro factor a considerar es que las naves TBM Avenger nunca fueron diseñadas para el acuatizaje, contrario a las afirmaciones de Berlitz. La experiencia de combate en el Pacífico demostró que un avión Avenger se hundía muy rápidamente si este amaraba. Para un Avenger sería muy difícil amarar, especialmente con pilotos novatos al mando, y al dejarlo en los mares peligrosos del Triángulo de las Bermudas.

Sin embargo, el hecho de que hasta la fecha no se ha descubierto rastros o algún resto de las naves ha llevado al misterio, y en sí mismo es un caso raro. En un documental sobre este evento del History Channel, se hizo notar que un piloto puede confundir fácilmente su ubicación si permitía que su imaginación controlara su razón. En este documental el escenario más probable fue que el líder de vuelo, el teniente Charles Taylor se confundiera y se desorientara. Siendo indeciso en última analogía de la situación del vuelo, habría creído incorrectamente que estaban lejos del sureste de Florida Keys, y girado bruscamente hacia la derecha, creyendo que encontrarían tierra. En cambio, ellos se ubicaban exactamente donde debían estar, fuera de las Bahamas, y al girar a la derecha los llevó más adentro del océano hacia el Atlántico. Esto también podría explicar por qué los aviones aún no han sido encontrados, ya que muy pocas búsquedas se han concentrado en las inmensas áreas abiertas del océano.

Por consiguiente, la explicación generalmente más aceptada por entusiastas navales y civiles que han investigado minuciosamente este incidente coincide en que el Teniente Charles Taylor se confundió y se desorientó, llevando a su tripulación al mar abierto donde se les acabó el combustible y aterrizaron en aguas tormentosas durante la noche. Y aunque los pilotos estudiantes sabían que él estaba equivocado sobre su ubicación; él era el líder de vuelo y estaba al mando. Para cuando él tomó el consejo de uno de sus aprendices pilotos sobre volar hacia el oeste, ya se encontraban muy lejos como para aterrizar sobre tierra firme. La posición oficial de la Marina Estadounidense sobre el incidente no refleja ningún misterio relacionado a lo que le paso al Vuelo 19, describiendo el hecho de que la culpa residió completamente en el Teniente Charles Taylor. El único misterio para la Marina Estadounidense es dónde se estrellaron los aviones del Vuelo 19.

Otra teoría en ese mismo documental declara que los aviones realmente pudieron haber estado donde Taylor creyó que ellos estaban, y que ellos chocaron en los pantanos de Georgia. Sin embargo, esa teoría se ha tomado con escepticismo.

En 1991, los restos de cinco Avengers fueron descubiertos frente a las costas de la Florida, pero los números de serie del motor revelaron que no eran del Vuelo 19. Los registros revelaron además de que las aeronaves descubiertas y varias más, fueron declaradas no aptas para el mantenimiento/reparación u obsoletos, y eran simplemente eliminadas en el mar.

Los registros también mostraron accidentes de entrenamiento entre 1942 y 1945 que representaron la pérdida de 95 elementos de personal de la aviación de NAS Fort Lauderdale. Los investigadores han ido ampliando su ámbito para incluir más al este, en el Océano Atlántico, pero los restos del Vuelo 19 todavía no han sido confirmados como encontrados.

Un hidroavión de rescate PBM Mariner también desapareció sin un rastro durante la búsqueda del Vuelo 19, tal como Berlitz declaró en su libro. Esto incrementó la especulación sobre fenómenos sobrenaturales y el Triángulo de las Bermudas, y aunque Berlitz aludió en su libro a la casualidad sobre el Triángulo de las Bermudas, se formula en cierto modo que algunos puntos también son misteriosos y desconocidos, cuando de hecho no lo fueron.

El SS Gaines Mill informó una explosión por encima del agua poco después de que despegó el PBM Mariner, en el lugar donde debía de estar este. Se pudo divisar una mancha de aceite en ese punto, pero el mal clima impidió que se recobrara cualquier resto, y para cuando el clima tormentoso terminó, todos los rastros del accidente ya no estaban ahí. El escenario más probable fue que una fuga de combustible causó la explosión, la cual desintegro el avión.


  • Ellen Austin: Encontrado barco fantasma con toda la tripulación desaparecida.


Ellen Austin
Poco más de un año después de la desaparición del Atlanta, el 20 de agosto de 1881, la tripulación del buque Ellen Austin avistó a la distancia una goleta que aparentemente iba a la deriva. El lugar era la faja de mar media entre las Bahamas y las Bermudas. El capitán Baker, del Ellen Austin, ordenó hacer señales.

Como no hubo respuesta ni señales de vida, hizo varios disparos al aire para llamar la atención. Nada ocurrió. Entonces decidió ir el mismo en compañía de cuatro hombres a explorar. Al acercarse el primer detalle que llamó su atención fue la ausencia de nombre en el casco. Aparentemente la placa con su nombre había sido arrancada. Gritó llamando a la tripulación, y nuevamente no hubo respuesta. Una vez a bordo, se dedicaron a explorar la cubierta. No había averías ni vías de agua. Todo estaba en orden y, en la bodega, una gran carga de maderas finas aguardaba intacta. En esa época era muy común el acarreo marítimo de caoba y cedro desde América Central a Europa. Probablemente se trataba de uno de esos buques.

¿Y la tripulación? El capitán pensó en un motín. Pero no había huellas de violencia y todo mundo había desaparecido. ¿Por qué desperdiciar tan preciosa carga? El motivo de la desaparición poco importó al capitán. De inmediato organizó una nueva tripulación con sus hombres y, pensando en la recompensa, decidió continuar el viaje. Los primeros días navegaron ambas naves a la par, a menudo tan cercanos un buque del otro, que sus tripulantes conversaban de borda a borda.

Al final del segundo día los alcanzó una tormenta que duró toda la noche. La lluvia era tan fuerte que por momentos el Ellen Austin perdía de vista a su compañero.

Al amanecer siguiente bajo un cielo azul, libre de nubes, el Ellen Austin se encontraba en aguas sumamente tranquilas... pero en completa soledad.

El barco sin nombre había desaparecido del horizonte. Alarmado, el capitán Baker se dio a la tarea de localizar la goleta -o sus restos en caso de naufragio- con la ayuda de un telescopio. Pero ni él ni el vigía descubrieron rastros de la goleta. Por fin al tercer día de buscarla, el vigía observó en el horizonte lo que parecía ser la goleta perdida. El curso del Ellen Austin cambio de inmediato para ir al encuentro del navío.

Al reducirse la distancia, el capitán Baker reconoció la goleta, con ayuda de su catalejo; pero extrañamente no fue capaz de descubrir a sus hombres en ella. La nave parecía ir sin rumbo, llevada tan solo por las corrientes marinas. Cuando por fin pudieron abordarla, no encontraron a nadie a bordo... De nuevo la nave estaba completamente abandonada y, por añadidura, el libro de bitácora había desaparecido. Todo lo demás parecía no haber sido tocado por la nueva tripulación... !Ni siquiera los comestibles! Las lamparas que quemaban aceite, estaban completamente agotadas: habían ardido día y noche sin control. ¿Qué había sucedido esta vez?

Ante la imposibilidad de resolver el misterio, el capitán ordenó formar una nueva tripulación. A pesar de la renuencia de sus marinos, éstos estaban de nuevo sobre el navío y las dos goletas reanudaban su curso.

La orden era bien clara esta vez: no separarse del Ellen Austin por ningún motivo. Además, contaba con un bote salvavidas para cualquier emergencia. Ante cualquier hecho fuera de lo común o alguna señal de peligro, los marino tenían orden de abandonar la goleta.

Todo marchó a la perfección durante los siguientes dos días. Después una ligera llovizna comenzó a caer y una espesa neblina los empezó a cubrir. Las goletas siguieron manteniendose literalmente borda a borda. Pero el capitán Beker empezó a notar que la otra goleta poco a poco se iba quedando a la zaga. En un principio el hecho no le pareció extraño, pues la velocidad del viento había disminuido notablemente. Sin embargo, al entrar a un banco de niebla sumamente denso, la perdieron de vista por completo. Como el tiempo transcurría y en el Ellen Austin nadie veía a la otra goleta, decidieron regresar al punto donde la vieron por última vez.

La niebla impedía ver a más de 500 metros, pero las luces del barco eran visibles. Según cálculos del capitán Baker, entre ambas naves no mediaba mayor distancia.

Pero la goleta no apareció. La búsqueda se prolongó hasta que la niebla se disipó, pero ni aún así fue posible encontrarla. Se hicieron disparos, la señal convenida y la sirena del buque rasgó los aires, en un intento por localizar a sus hombres. Por todo repuesta, un silencio espectral reinaba en el ambiente...

El capitán se negaba a dar por perdida a su tripulación; pero ya nunca más fue encontrada. Casi enfrente del Ellen Austin, la goleta misteriosa había desaparecido en el más completo silencio. Cuatro hombres armados se habían desvanecido, al igual que las anteriores tripulaciones.



  • USS Cyclops: 309 tripulantes desaparecidos sin dejar rastro en 1918.


En marzo de 1918, el USS Cyclops desapareció durante un viaje entre Barbados y Baltimore, con sus 306 pasajeros y miembros de equipaje. Esta catástrofe fue la pérdida más pesada, en periodo sin guerra, del ejército norteamericano, y también un real misterio para los encuestadores.
El USS Cyclops fue puesto en servicio en noviembre del 1910. Era construido para avituallar con otros buques en los océanos. En mayo del 1917, cuando los Estados Unidos entraron en la primera guerra mundial, el buque fue afectado como soporte de un convoy hacia Saint-Nazaire. Dos meses después de terminar la misión, regresó a Estados Unidos. En enero del 2018, el USS Cyclops estuvo encargado del abastecimiento de buques británicos en las aguas brasileñas.


USS Cyclops
El buque volvió de Rio de Janeiro el 16 de febrero del 1918 con un cargamento de manganeso. El 20 de febrero, llegó en Bahia. 2 días más tarde, el USS Cyclops puso rumbo a Baltimore (Maryland, Estados-Unidos). El viaje de vuelta no necesitaba escalas, pero el buque se paró en Barbados (pequeña isla en el Atlántico en el Este del Mar del Caribe) los 3 y 4 de marzo y cargó mercancías. El 4 de marzo, el buque se dirigió de nuevo hacia Baltimore. Nunca apareció de nuevo.
Acusaciones sobre el capitanEl 13 de marzo, investigaciones fueron iniciadas para encontrar el USS Cyclops. El 17 de Abril. Aunque no habían encontrado ninguna huella del buque, un telégrama fue recibido por el Departamento de Estado de Brockholst Livingston. Este telegrama venía del embajador de los Estados Unidos de Barbados y era bastante sorprendente. Según el embajador, el USS Cyclops tenía bastante carbón como para llegar a destino: solamente 600 toneladas eran necesarias. Pero el capitán quiso comprar carburante. Y eso no es todo: Habría comprado también toneladas de comida. El embajador también había notado que el capitán no estaba muy apreciado por su equipaje, y tenía cierta admiración hacía los alemanes. El mensaje precisó también que varios pasajeros tenían apellidos alemanes.

La encuesta informa que el capitán Worley nació en 1862 en Alemania con el nombre Johan Frederick Wichmann. Emigró a los Estados Unidos en el 1878 y, varios años después, cambió de nombre. Tuvo éxito en su carrera hasta hacerse capitán del USS Cyclops. Era muy poco apreciado por sus subordinados por sus actas violentos y su mente pro germánica. De hecho, durante el último viaje del USS Cyclops, Worley hizo ejecutar uno de los prisioneros que el buque estaba transfiriendo a Estados Unidos


Vista de frente del USS Cyclops
Después, la encuesta puso al día varios elementos que permiten pensar que Worley hubiera podido entregar el buque a los alemanes. Después de la guerra, archivos alemanes fueron registrados, pero ningún elemento permitiendo apoyar esta tesis de traición ha sido encontrado.
Una desaparición repentina.La hipótesis de una desaparición en medio del Triangulo de las Bermudas fue evocada. Hay que apuntar que el buque ha sido visto por última vez en dirección de este famoso triangulo. Luego, ¿Qué ha pasado? Tal vez el capitán había cargado demasiado su buque, enviándolo al los fondos en las aguas tumultuosas de la área. Pero ninguna petición de socorro ha sido enviada por el equipaje. Aunque fueran los principios de los intercambios radio, el USS Cyclops estaba bien equipado

Ahora que ha pasado tiempo, podemos constatar que la desaparición del USS Cyclops tiene dos cosas en común con numerosas desapasiones registradas en la área del Triangulo de las Bermudas: desaparicion repentina y ninguna huella del buque o del equipaje.

1968: restos en los fondos del océanoEn 1968, o sea 50 años después del naufragio, Dean Hawes sumerge a 70 km. En el Norte Este de Cape Charles. Mientras se acercaba de los fondos, se dio cuenta que estaba pisando los restos de un buque diferente de todo lo que podía conocer. Describió un puente fijado sobre grandes zancos de acero. En el puente principal, enormes brazos se elevaban hacía arriba. 

Hawes tuvo volver a la superficie. Quería examinar de nuevo estos restos, pero el mal tiempo obligaba una vuelta al puerto.

Varios años después, Hawes descubrió en un articulo imágenes del USS Cyclops. No tenía ninguna duda: era el barco que había visto al fundo del agua. Consiguió convencer la marina norteamericana para que efectuara investigaciones en la zona donde había sumergido. Varios restos fueron encontrados pero ninguno se carteaba con el USS Cyclops.

Hoy en día, nadie sabe si Hawes realmente vio al USS Cyclops, y el misterio sigue sobre la desaparición más mortal del Triangulo de las Bermudas.


  • Douglas DC3: 32 desaparecidos durante un vuelo. Nunca se encontró el avión (1958)


El 28 de diciembre del 1948, un DC-3 de la compañía Airborne Transport desapareció por la noche, mientras se acercaba de Miami, su destino. Ninguna huella de los 32 pasajeros y miembros de equipaje, ningún resto fue encontrado.
Relato de los acontecimientos.El 27 de diciembre del 1948, a las 19h40, un Douglas DC-3 aterrizó en San Juan al terminar un vuelo viniendo de Miami. El comandante de a bordo señaló que el faro de aterrizaje no funcionaba, y que las baterías estaban sobrecargadas y les faltaba agua. Pero no quisieron retrazar el vuelo, el comandante de a borde decidió que podían despegar, las baterías se cargarían durante el vuelo gracias a los generadores de los motores.

Antes de despegar, el equipaje se dio cuenta que no podía comunicar por radio. Las baterías estaban tan débiles que el avión solo podía recibir las comunicaciones de la torre de control, pero no podía enviarlas. A pesar de todo, a las 22h03, el vuelo 16002 despega. Después de algunos minutos de vuelo, el equipaje pudo transmitir de nuevo: el comandante de a borde informó la torre que ponía rumbo a Miami.


Un Douglas DC-3 volando
La visibilidad estaba buena, el clima también. Pero bastante rápidamente, el avión ya no contestó a las llamadas de la torre. A las 23h23, el control aéreo oceánico pudo escuchar un mensaje de rutina del DC-3: El equipaje señalaba su posición a 2500 metros de altura y a 1100 Km. de Miami. Pensaba llegar a su destino a las 4:03. Durante la noche, otros mensajes de rutina fueron escuchados.

A las 3:40, el comandante de a borde señaló su posición a 80 Km. al sur de Miami. La transmisión no ha sido recibida por los controladores de Miami, sino al centro de control localizado a unos 1000 Km. de ahí. El centro transmitió entonces la información a Miami. Sin embargo, era posible que los pilotas no hayan estado en donde pensaban estar.

El cielo estaba despegado, pero el viento que soplaba desde el Noroeste acababa de cambiar y entonces se dirigía hacia el Noreste. Miami transmitió esta información al vuelo NC16002, pero nadie sabe si estuvo recibida. Sin conocimientos de este cambio de viento, el avión hubiera podido derivar de su trayectoria de 80 km.

La Cabina del DC-3
A partir de las 3h40, no se ha escuchado ninguna transmisión radio del DC-3. Investigaciones fueron rápidamente lanzadas, pero no se encontró ninguna huella del vuelo NC16002.
Las conclusiones de la encuestaEl 15 de julio del 1949, el informe de encuesta fue transmitido. Los investigadores encontraron varios factores que podrían estar en causa en esta desaparición:
Aunque el avión estaba conforme con la reglamentación y que las tareas de mantenimiento habían sido hechas regularmente, el cuadernillo de mantenimiento del avión estaba incompleto.
El comandante de a borde había señalado que las baterías del avión estaban descargadas y les faltaba agua. Habían sido llenadas de agua antes de despegar pero no recargadas.
El avión había despegado de San Juan con un peso de 53 kg arriba del peso máximo autorizado
Un mensaje tratando del cambio de dirección del viento ha sido enviado por Miami al DC-3. No se sabe si el mensaje ha sido recibido por los pilotas.
Los sistemas eléctricos del DC-3 no funcionaban correctamente al momento de despegar.Por no haber encontrado restos, el despacho de encuestas ha concluido que ya no había bastantes informaciones como para explicar las circunstancias y las causas de la desaparición del vuelo NC16002.


  • Star Tiger y Star Ariel: 2 aviones de pasajeros desaparecieron sin dejar rastro en el camino a las Bermudas y Jamaica.


El Star Tiger, el Star Lion y el Star Ariel eran tres aviones Avro Tudor propiedad de y operados por la British South American Airways (BSAA), una aerolínea creada por pilotos veteranos de la Segunda Guerra Mundial en un esfuerzo por explotar el hasta entonces descuidado mercado de la aviación comercial en Sudamérica. En 1948 y 1949, dos de los tres Tudor (el Tiger y el Ariel) desparecieron en pleno vuelo sin dejar rastro alguno. Estos dos incidentes terminaron por provocar el cese total de las operaciones con los Avro Tudor IV. Ambas desapariciones, unidas a la del Vuelo 19 de la Armada de los Estados Unidos, dieron fuelle a las especulaciones sobre algo sobrenatural relacionado con el Triángulo de las Bermudas.



Avro Tudor Star Tiger
El 30 de enero de 1948, el Star Tiger, de matrícula G-AHNP, acababa de superar las 500 horas de vuelo. El avión era comandado por el capitán B.W. McMillan asistido por los capitanes David Colby y C. Ellison, todos ellos pilotos experimentados. Entre los pasajeros se encontraba Sir Arthur Coningham, "Air Marshall" (asimilado a Teniente General de la Fuerza Aérea Española) de la 2ª Fuerza Aérea Táctica de la RAF durante la Batalla de Normandía. El Star Tiger viajaba de las Azores a Bermuda. A las 3:15 horas del 31 de enero, el capitán McMillan solicitó su posición a Bermuda. Esto era algo rutinario y no había motivo para el pánico. Tras recibir su posición, McMillan estimó la llegada para las 5:00. Aquel fue el último contacto con el Star Tiger. La hora estimada llegó y el avión no aterrizó en Bermuda, de modo que el Ministerio de Aviación Civil inició la búsqueda y paralelamente una investigación a gran escala, pero no hubo rastro del Star Tiger ni de sus 29 ocupantes.


El 17 de enero de 1949, un segundo Tudor de la BSAA, el Star Ariel, desapareció. Tras el despegue, el piloto (capitán J.C. McPhee) envió al control la siguiente información:


"HE DESPEGADO DE LA PISTA DE KINDLEY A LAS 8:41 A.M. MI META A KINGSTON ES LAS 2:10 P.M. VUELO CON BUENA VISIBILIDAD A 18.000 PIES. A LAS 9:32 HORAS ME ENCONTRABA A 150 MILLAS AL SUR DE KINDLEY. MI META A 30ºN ES LAS 9:37 HORAS. ¿ACEPTA, CONTROL?" Tiempo estimado de llegada

Y después:

"ME ENCONTRABA A 30ºN A LAS 9:37, CAMBIO FRECUENCIA A MRX."

Estas fueron las últimas transmisiones del Star Ariel, y nunca se le volvió a oír. Nunca se encontraron escombros, ni vertidos de aceite ni resto alguno.



  • KC135 Stratotanker: 2 cazas de las fuerzas aéreas de EEUU chocaron y se estrellaron en el atlántico. Había dos lugares de impactos diferentes separados por más de 160 km de extensión de agua.



Hay un fenómeno recurrente, a menudo relatado sobre incidencias aéreos arriba del Triangulo de las Bermudas: turbulencias o fuerzas repentinas y no previsibles. Estos fenómenos ocurren con cielo claro y viento bastante tranquilo. A veces pasajeros están heridos por no estar atado (la señal "apreté su cinturón" no apareció).

Tal vez fue por un fenómeno similar que se ha perdido dos KC-135 Stratotankers, un 28 de agosto del 1963. Haya pasado lo que haya pasado nadie sabe lo que le ha pasado aquel día, a 36000 ft (10800 m) arriba del triangulo de las Bermudas.

Aquella mañana del 28 de agosto del 1963, en la base aérea de Homestead, Florida (sur de Miami), dos enormes aviones nodrizas KC-135 tenían que despegar para una misión de abastecimiento con 3 otros B-47. El despego ocurrió sin problemas, y los aparatos pusieron rumbo hacia 30°28N 67°54W. La misión había conseguido. A las 12:01, todos los aparatos dieron media vuelta para regresar a la base. Los dos KC-135 subieron a 36000 ft y 35500 ft, uno volando delante del otro como debe de ser en formación. A las 12:20, los B-47 que regresaban por lo suyo perdieron contacto visual con los KC-135 después de haber entrado en una pequeña nube de altitud.


KC-135 Stratotanker
A las 13:57, el control aéreo oceánico, que debería haber sido contactado por los dos KC-135, informó la base aérea de Homestead que ningún contacto había sido establecido con los dos aparatos. Investigaciones fueron lanzadas y terminaron el día siguiente cuando se encontraron restos flotando en el agua en 29°19N 69°41W.

Los dos aviones se estrellaron en condiciones climáticas excelentes, sin emitir ninguna señal de auxilio en la radio. Parece evidente que los dos aparatos chocaron, pero es difícil creer que equipajes experimentados que mantienen una separación vertical de 500 ft (150 metros) y una separación horizontal puedan chocar violentamente y repentinamente.

Es cierto que arriba del Triangulo de las Bermudas, aviones encontraron turbulencias frenándoles brutalmente, o subiendo o bajándoles rápidamente. Pero por lo de los dos KC-135 que chocaron, uno hubiera tenido que frenar repentinamente y a la vez perder altitud mientras que el segundo no esté afectado por este mismo fenómeno.

Simples turbulencias pueden difícilmente explicar aquel argumento. Aunque las turbulencias en aires tranquilos son fenómenos conocidos y explicados a través del mundo, generalmente se deben a vientos de altitud o tormentas lejanas y entonces son previsibles. Pero sobre todo, ninguna turbulencia está tan localizada para que sólo uno de los dos aviones volando en formación este impactado. De hecho, en turbulencias clásicas, los dos aparatos deberían estar agitados de manera igual pero no hasta el punto de chocarse.


Explicaciones


Los ovnis

Algunos teóricos de la conspiración afirman que las desapariciones de buques y aeronaves se estarían llevando a cabo por seres de otros mundos.

Timewarp

Los defensores de esta teoría señalan que los barcos y aviones desaparecidos entran en un salto en el tiempo o dimensión paralela, lo que podría significar que sus tripulantes aun podrían estar allí vivos, viviendo una nueva vida en otro periodo de tiempo del pasado o del futuro.

La teoría de Einstein

En su momento Einstein ya especuló que la desaparición de barcos y aviones se producía porque entraban en una dimensión paralela de espacio y tiempo.

Las explicaciones racionales que han dado muchos investigadores para estas desapariciones van desde secuestros por parte de piratas, errores humanos o algún tipo de gas. También existen especulaciones de que esa zona está situada por encima de un remolino o un agujero en el océano que se traga a los navíos o aviones.