jueves, 15 de marzo de 2012

Los Cadáveres Plastinados de Gunther von Hagens


Gunther von Hagens abre una tienda para vender cadáveres y todo tipo de órganos humanos


A los 62 años, Gunther von Hagens goza de la fama de ser un artista de la muerte, un creador genial de cadáveres eternos gracias un método que el mismo inventó y que lo ha convertido en un empresario rico y odiado en casi todo el mundo: la 'plastinación'. Su exposición itinerante, 'El mundo del cuerpo humano' ya ha sido vista por más de 30 millones de personas y nada hace predecir que la muestra deje de exhibirse en un futuro.



Pero el Doctor Muerte, como fue bautizado por la prensa germana, también es un ávido negociante que sabe dar respuestas contundentes a las implacables exigencias de las leyes que rigen la oferta y la demanda. Esta visión lo convenció ahora para llevar a cabo una nueva aventura: la venta de órganos humanos cuidadosamente tratados con su famoso método de conservación de tejidos.





«Siempre ha habido interesados y, como no hay nada que lo impida, he decidido vender mis piezas de exposición», declaró von Hagens al periódico 'Bild' para justificar la apertura de un 'shopping center' en la ciudad de Guben, donde inauguró, hace dos años, su famoso 'plastinarium' y que ahora ha sido rebautizado como 'centro de competencia anatómica'.

¿Desea comprar una pierna humana? Sólo tiene que mostrar un certificado que lo acredite como médico o profesor universitario y disponer de 9.100 euros. Un pulmón de fumador (de color gris oscuro) cuesta 3.600 euros; un testículo (humano, se entiende), se ofrece por la módica suma de 360 euros y por 1.500 euros puede uno llevarse a casa una rodaja de una cabeza. El producto más caro de tan peculiar tienda -56.000 euros- es un cuerpo humano completo.




Antes de poner en marcha el 'supermercado de la muerte', Von Hagens tuvo que resolver un problema crucial que tiene que ver con la materia prima de los productos. El Doctor Muerte necesitaba cadáveres humanos para su nuevo negocio, un aspecto que resolvió gracias a miles de anónimos que ofrecieron sus cuerpos, una vez muertos, al famoso anatomista.






La donación también resolvió un aspecto legal ya que, al estampar su firma en los documentos, dieron a Von Hagens total libertad para disponer del material.

El nuevo comercio de Guben fue inaugurado y aun no está claro si contribuirá a aumentar los ingresos del controvertido doctor. Las piezas humanas no podrán ser adquiridas por compradores normales, pero Von Hagens ha resuelto este problema con otra oferta más popular. Su 'shopping center' ofrecerá peces y pollos plastinados. En el futuro, su Instituto de Plastinación de Heidelberg incluirá en su catálogo la posibilidad de 'plastinar' animales domésticos, una nueva variante para ganar dinero y mantener «vivo» el recuerdo de las mascotas.



Fuente: http://panorama.laverdad.es/curosidades/1236-gunther-von-hagens-doctor-muerte-vende-cadaveres-plastificados
Fotos: La Web