sábado, 8 de diciembre de 2012

El Golden Gate, paraíso de los suicidas

Este año el Golden Gate cumplió 75 años. San Francisco lo celebró como si se tratase de un jubileo real.

Equilibrado, elegante, con un muy diseño art déco y ese color que domina sin estridencias al azul verdoso del Pacífico 

Nada menos que entre nueve y diez millones de personas cada año van al puente por el simple placer de verlo: acuden más visitantes que a ningún otro monumento del mundo. También babean los ingenieros, que flipan todavía con el milagro de la estructura colgante construida a lo largo de cuatro años y, hasta 1962, la más larga del mundo (1.970 m. la estructura colgante y  2.737 m el total) y una de las más altas (75 metros desde la plataforma hasta el agua). El puente figura en todos los top ten de las obras de arquitectura e ingeniería más famosas del siglo XX.


La construcción costó unos 35 millones de dólares de los años treinta, mucho dinero, sobre todo tras el crack de 1929. Si se trasladase la cantidad a día de hoy, aplicando las fórmulas económicas de ajuste, representaría 1.200 millones de dólares. La inversión inicial la aportó el banquero Amadeo Giannini, hijo de italianos de Liguria que se convertiría en el fundador del Bank of America. El costo de la obra fue amortizado hace cincuenta años y el puente, administrado y gestionado por un ente autónomo, el Golden Gate Bridge, Highway and Transportation District, prevé unos ingresos para este año fiscal de 167 millones de dólares, cantidad que proviene en la práctica totalidad de los 40 millones de vehículos que cruzan la estructura anualmente y pagan entre 6 dólares, los turismos, y 42, los camiones de gran tonelaje.



Actúa en más de 100 películas, entre ellas 30 grandes producciones de Hollywood, desde Vértigo (1958) a Entrevista con el vampiro (1994), y ha sido atacado en las ficciones cinematográficas por alienígenas, la Masa o pulpos gigantes. Con las ganas se quedó, según nos cuentan los servicios de inteligencia, Al Qaeda, alguno de cuyos simpatizantes grabó vídeos del Golden Gate con interés que iba más allá de la recolección de souvenires digitales. El supuesto yihadista no llamó la atención: el puente es la obra civil más retratada y filmada del mundo por aficionados.

Este vídeo, cuyas imágenes reales de suicidas lanzándose del puente son duras (por reales), es un montaje resumido a partir de escenas del documental The Bridge (Eric Steel, 2006), la primera película en presentar imágenes explícitas de un tema tabú: los suicidios en el Golden Gate Bridge y la falta absoluta de voluntad política y social por evitarlos.

Desde que se inaguró, casi 1.600 personas (no hay un censo exacto) se han matado lanzándose desde el puente, el lugar del mundo desde el que más suicidios se cometen, a una media de entre dos y tres por mes.

La barandilla tiene 1,20 de altura, no hace falta esfuerzo para pasar una pierna por encima sea cual sea tu talla o condición. Según el diseño original debería haber sido más alta, pero la rebajaron para no "entorpecer" la vista.

También fue una decisión de último momento, y también fue estético el razonamiento, no añadir una barrera antisuicidios en forma de malla metálica o red, tal como la que tienen, por ejemplo, el Empire State, la Torre Eiffel o todos los monumentos y puentes peatonales del mundo.

Durante la construcción del puente hubo una red instalada para proteger a los obreros de accidentes: 19 se preciptaron al vacío y todos se salvaron. El primer tramo del puente desde el lado de San Francisco sí tiene una malla, pero es para evitar que los posibles suicidas escojan esa zona para lanzarse, porque abajo no hay mar, sino las antiguas instalaciones militares de Fort Point y los cuerpos podrían caer sobre turistas.

"Si hay red, los suicidas se irán a otro lugar para suicidarse", se podría argumentar. Los especialistas dicen que no, que el fácil acceso al lugar, la ridícula barandilla, la muerte casi segura tras la caida y también el magnetismo del lugar (lo que el padre de un suicida llamó "el mito de la muerte limpia y perfecta, la regla dorada del suicidio") tienen mucho que ver con la elección. Ninguno de los escasos 32 supervivientes declaró que tuviera un plan alternativo de suicidio, otra localización.

Muchos padres de suicidas se han agrupado en The Bridge Rail Foundation, cuyo fin primordial es conseguir que el Golden Gate Bridge District decida de una vez colocar una red.

Tras mucha reacción negativa de las autoridades y de la opinión pública, los gestores del puente aprobaron en 2010, la instalación de la red.

Acontinuación les dejo una serie de fotografías del Golden Gate con neblina, realizadas por el fotógrafo Daniel Pivnick