jueves, 30 de enero de 2014

Pan francés, batido o marraqueta

La marraqueta, también llamada pan batido en Chile, pan de batalla en La Paz, Bolivia y pan francés en Chile y Perú, es un tipo de pan propio de Chile. Este pan está elaborado a base de harina blanca de trigo, agua, levadura y sal, y requiere más tiempo de fermentación que otros panes.La marraqueta no contiene grasas y se caracteriza por su peculiar forma agrupada en cuatro trozos, lo que permite dividirlo con facilidad y por tener una corteza crocante.

A mediados del siglo XIX, el botánico y naturalista francés Claude Gay sugirió que el consumo de este pan habría comenzado en Chile en el siglo XVIII. Por otra parte, una historia ha atribuido su llegada a Chile por medio de dos hermanos panaderos franceses de apellido Marraquette, quienes habrían residido en el puerto de Valparaíso a principios del siglo XX. En Chile, la marraqueta tambien es llamada "pan batido", y "pan francés"



Tras la Guerra del Pacífico, la ciudad peruana de Tacna se mantuvo bajo ocupación chilena durante 50 años. Durante esa ocupación, el pan se hacía con los excedentes de la harina de trigo destinada a los panes que los chilenos pedían según sus costumbres y gustos; para aumentar el volumen de la masa, incrementaron el agua, lo que le dio una textura muy crujiente, característica de la marraqueta tacneña, que es de forma alargada similar al pan bâtard.









En Bolivia existen dos versiones sobre su origen:

La primera es la de la historiadora Florencia Durán de Lazo de la Vega, quien sugiere que habría sido traída por el griego Constantino Callispieris, nativo de la isla de Quíos, quien en 1908 habría llegado primero a Chulumani y luego a La Paz, iniciando un negocio con su receta en la calle Bueno, prosperando posteriormente en la zona de Miraflores.

La segunda es del historiador Antonio Paredes Candia, quien la atribuye a los hermanos daneses Andrés y Wigo Rasmussen, doctores en panadería y pastelería en la Universidad de Copenhague, quienes llegaron a La Paz durante la década de 1920.

Cómo sea y donde sea el origen de este maravilloso pan, sólo agradecer a sus creadores por este pequeño lujo tan propio de nuestro país.