viernes, 22 de junio de 2012

Comiendo por depresión

Estudio revela que dietas altas en calorías modifican el comportamiento a un estado más depresivo.

Un equipo de investigadores de la Universidad del Hospital de Montreal ha estado estudiando la actividad cerebral cuando se comen alimentos grasosos.

Stephanie Fulton, partícipe del equipo, dijo a EurekAlert:

"Además de causar obesidad, alimentos enriquecidos pueden causar reacciones químicas en el cerebro en una forma similar que las drogas ilícitas, liderando en últimas instancias a la depresión.


"Estamos demostrando por primera vez que el consumo crónico de dietas altas en grasa tienen efectos pro depresivos" dijo Fulton.

Para llegar el fondo del estudio, el equipo condujo experimentos en ratones, monitoreando las diferentes dietas que afectan la manera en que los animales se comportan.

Se usaron técnicas existentes para evaluar las relaciones entre la comida y el comportamiento resultante, para después analizar sus cerebros e identificar los cambios reales a nivel físico.

Encontraron que, después de privarse en sus respectivas dietas, los ratones que se alimentaron con comida alta en grasas se volvieron más ansiosos y, tanto como un ratón lo puede ser, más depresivos.

Además, los cerebros fueron físicamente alterados por la experiencia: produjeron más CREB, molécula que afecta las formación de la memoria, y exhibieron niveles altos de corticosterona, hormona que está asociada con el estrés.

Tomando en cuenta que los ratones y humanos comparten el mismo sistema de compensación de dopamina, estos hallazgos sugieren que comer compulsivamente muchas calorías provoca cambios reales y mensurables en el comportamiento, que sólo se hacen evidentes una vez que los alimentos salen del organismo.

El estudio fue publicado en el Journal of Obesity.

Fuente: National Geographic