jueves, 24 de enero de 2013

El Sida se cura, El VIH no existe

El Sida se cura, El VIH no existe

El VIH realmente no es la causa real del SIDA, de hecho ni siquiera existe, La enfermedad del siglo realmente es causada por agentes estresantes inmunológicos e inmunotóxicos, El VIH se puede considerar la mentira del siglo, que realmente fue un invento del R. Gallo, para frenar las especulaciones de las cientos de muertes que ocurrían en EE.UU. El SIDA por consiguiente es curable tratándose de la manera adecuada, a continuación explicaré los orígenes de la mentira del siglo, las teorías, y las formas de tratamiento efectivas que logran curar esta Enfermedad.



El VIH… invento del hombre


Era el año de 1984, una ola de pánico recorría el planeta como si se tratara de un caballo apocalíptico que cabalgaba sobre la constante información que los medios de comunicación divulgaban día y noche. Al gobierno estadounidense le urgía frenar el escándalo generado por las muertes de cientos de norteamericanos en todo el país -principalmente en las ciudades de San Francisco y New Jersey- a causa de que los sistemas inmunológicos de estos enfermos dejaban de funcionar llevándolos a un horrible estado de deterioro físico jamás visto antes en otra enfermedad; además, en este caso, sin que la medicina “moderna” tuviera explicación alguna. Hasta ese año se creía que sólo la población gay del planeta estaba en problemas ya que eran principalmente personas con preferencias homosexuales las que enfermaban por miles. Acababa de nacer una enfermedad nueva cuya característica era la inmunodeficiencia, se le bautizó con el nombre de SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida). Como el nombre lo indica, los médicos que bautizaron a esta enfermedad y que seguían sin saber a ciencia cierta el origen del SIDA, desde el principio “supusieron” que el motivo para que una persona comenzara a enfermar y desarrollara “inmunodeficiencia” era “adquirirla”, es decir, que cabía la “posibilidad” de que existiera un agente transmisor del SIDA. Las cifras indicaban que para finales de 1993 la presencia de casos de SIDA se había reportado en 33 países; en E.U. se decía que existían 3000 casos de los cuales 1,283 habían muerto. El misterio envolvía a esta nueva enfermedad y por más que se trataba de encontrar su origen, los esfuerzos de miles de médicos en todo el mundo parecían en vano, se había iniciado la guerra entre las élites de la medicina mundial por obtener el reconocimiento de ser quien descubriera el origen del SIDA, y ésta guerra había desatado a su vez una carrera de ambiciones y egos entre varios grupos de médicos y laboratorios que se peleaban por encontrar una respuesta “científica” a qué era lo que estaba causando que las personas desarrollaran inmunodeficiencia o SIDA. Todo esto sucedía mientras la nueva “epidemia” seguía cobrando vidas en todo el mundo a ritmo cada vez más acelerado como si realmente se tratara de un caballo apocalíptico. Mientras esto sucedía en el planeta, en los E.U. las presiones políticas y sociales eran cada vez más intensas sobre el equipo de médicos del gobierno encargados de la investigación, fue así, bajo este panorama de presiones y una enorme cantidad de intereses económicos creados, que en ese mismo año de 1984, el 24 de Abril, un doctor de nombre Roberto Gallo, con el apoyo de las autoridades de salud norteamericanas, convocaron a la conferencia de prensa que dio nacimiento al mito del virus VIH. En esta apresurada y casi obligada conferencia de prensa llevada a cabo en el NCI (National Cancer Institute), éste médico anunciaba que por vez primera en la historia de la medicina moderna, ÉL había logrado “aislar” al virus que según se había descubierto, era la POSIBLE causa del SIDA y que al virus resultado de su investigación se le había dado el nombre de HTLV-III; es decir, el Dr. Gallo declaraba que por fin se había descubierto que un virus era el que daba origen a la enfermedad del SIDA. De esta forma arbitraria y por iniciativa propia, Gallo decretó existente a este nuevo virus sin haber tenido una comprobación científica con el mismo resultado y sin dar seguimiento a una investigación protocolaria completa; si se revisa a fondo la información sobre su investigación se podrán descubrir varios “huecos” u omisiones en los procesos que se siguieron previos a la conferencia de aquel día. Gallo sabía esto y sabía también que en realidad el virus no había sido aislado jamás en un laboratorio, lo que él y su equipo habían encontrado en sus investigaciones no tenía el suficiente sustento científico para ser validado por la ciencia médica mundial como el verdadero descubrimiento de un nuevo retrovirus, como se hace siempre que algún médico del planeta descubre algo. Cada vez que alguien realiza algún descubrimiento en el mundo de la medicina, éste se somete a análisis por la comunidad científica del planeta a través de publicaciones en revistas especializadas y teniendo congresos internacionales para discutir los resultados de dichas investigaciones y sólo después de confirmar toda la información se difunde como algo cierto. Sin embargo el Dr. Roberto Gallo con este acto irresponsable de realizar una conferencia de prensa y anunciar algo no comprobado, violó toda la metodología y el protocolo médico reconocido y creado por la propia comunidad médica mundial que se aplica para las investigaciones que estudian las enfermedades de cualquier tipo. Pero ¿por qué hacer algo así? Casi nadie sabe que al día siguiente de esta conferencia de prensa el “intachable” Dr. Gallo presentó ante las autoridades norteamericanas la solicitud de patente para la elaboración de los “test” que detectarían los anticuerpos del virus que él había descubierto. Al poco tiempo, la FDA (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos aprueba la patente de Gallo justo cuando los primeros ‘kits’ para estas pruebas de sangre se encuentran listos para salir al mercado. Si se analiza bien, no se necesita ser un genio para poder vislumbrar las razones por las que se realizó tal conferencia de prensa: DINERO… Todo fue por dinero y por querer obtener a como dé lugar el prestigio y reconocimiento del mundo médico. Por si esto fuera poco, y como muestra del comportamiento de algunos “hombres de ciencia”, resulta que a finales de ese mismo año y a manera de reacción iracunda, los Laboratorios Pasteur de Francia al ver el éxito en las ventas de las pruebas de detección de Gallo, presentan una demanda al NCI reclamando parte de las utilidades generadas por la venta de los test para VIH argumentando que el Dr. Gallo había ROBADO el virus de sus instalaciones. ¿Qué virus se habrá robado Gallo si todo indica que jamás ha sido aislado? ¿En que planeta vivimos por el amor de Dios?… Esto es repugnante y nos deja ver una pequeña parte de toda la verdad oculta en la historia que conocemos detrás del VIH desde 1984. Pero no se debe creer que Gallo solo logró imponer su mentira, resulta que para terminar de “apuntalar” la afirmación sobre el nuevo virus, y a manera de “señal” para todo aquel que quisiera retar a la versión de Gallo, la secretaria de Salud y Servicios Humanos del gobierno norteamericano, Margaret Heckler, declara en una entrevista a los medios de comunicación que “confiaba que ésta sería una breve epidemia”, o sea que el gobierno norteamericano aceptaba oficialmente la existencia de una epidemia por la existencia de un virus asesino, y para rematar, en otra parte de esa entrevista dijo que “se tendría una vacuna para el virus y una cura para el SIDA antes de 1990″. Señal inequívoca de que ya se había echado a andar la maquinita que les dejaría cuantiosas ganancias a ciertos laboratorios. Sin duda alguna para ese entonces, el dinero ya invertido durante varios años en investigación de la teoría viral ya tenía bastantes ceros en las chequeras de los inversionistas y los intereses de ciertas compañías de laboratorios que fabricarían las vacunas y las pruebas de detección para el tan buscado virus se convertían cada vez más en un factor de importancia y de presión para que se dieran resultados a la opinión pública mundial confirmando que ya se había encontrado al “enemigo a vencer”. Esta situación y la urgencia del gobierno norteamericano por tenerle respuestas a quienes habían puesto toneladas de dinero en esas investigaciones prácticamente obligaron a los médicos del NCI a crear alguna teoría que fuera creíble y que los beneficiara de una forma u otra. Pero ¿cómo se CREO al famoso VIRUS?. Resulta que después de analizar muestras de sangre de personas que habían fallecido de SIDA, éste grupo de médicos del NCI, habiendo localizado restos de encimas y otras sustancias en la sangre de los enfermos de SIDA, sin poder precisar el origen de estos residuos, decidieron arbitrariamente y sin ningún fundamento científico que los restos encontrados en la sangre de las personas analizadas eran seguramente un retrovirus que se había “desintegrado”. Tomaron esta información, la metieron en una computadora y LA COMPUTADORA

reconstruyó, según ella, al retrovirus que se había desintegrado; esa es la imagen que todos conocemos del virus VIH, una imagen creada por una computadora y por las presiones de un gobierno y un grupo médico sin escrúpulos que para finales de 1984 sabían de la existencia de casos en 55 países y de 7000 “infectados” en los EUA, sin duda un “atractivo” más para reforzar la CREACIÓN del virus, ya que de esa manera los alcances comerciales por las ventas de ‘kits’ para detección del virus y los medicamentos para curar a los pacientes en TODO EL MUNDO se multiplicaban exponencialmente. Según la opinión pública de aquellos años, en esa conferencia de prensa se habían presentado los resultados de la experimentada y ardua labor de un grupo de médicos que “supuestamente” eran quienes más habían investigado sobre el SIDA con seriedad y profesionalismo, que habían contado con el mejor equipo humano y técnico del mundo y que por ésta razón eran prácticamente “intocables” e “infalibles” en sus declaraciones y conclusiones. Fue por este “supuesto” profesionalismo que la prensa mundial, y por efecto lógico, la opinión pública de todo el planeta, le dio absoluta credibilidad a dicha conferencia y a todo lo que ahí se declaró erróneamente, y aunque cada vez somos más las personas que insistimos en que el VIRUS VIH NO EXISTE, por desgracia se le sigue dando credibilidad a esa idea hasta hoy día sin importar la cantidad de vidas que esto nos está costando a todos. Parte de la responsabilidad de toda esta infamia recae también sobre los medios de comunicación que como ciegos siguieron el juego del VIH, su peor error fue no haber esperado el tiempo prudente para escuchar más opiniones de científicos de todo el mundo, no se esperaron a revisar lo que Gallo decía y no COMPROBARON lo que ese día declaró, no se tomaron el tiempo para escuchar más opiniones calificadas de otras fuentes que por supuesto existían ya que desde aquel entonces. En varias partes del mundo había médicos serios que cuestionaban agudamente todo lo declarado por Gallo, por ejemplo, unos meses después de su conferencia de prensa, en el mes de agosto la revista New York Native entrevistó al Dr. Gallo, durante la entrevista el doctor fue presionado con preguntas acerca de varias dudas que había dejado en el aire su declaración referente al descubrimiento del VIH y la certeza de que era el causante del SIDA, presionado por las agudas preguntas y ya notablemente molesto declaró: “¿Por qué se resisten a la información que presento si ya es aceptado mundialmente?. Nadie en los altos niveles científicos está argumentando lo que presento ¿por qué ustedes si?”. Así que, por edicto de un grupo de médicos con intereses comunes que se encuentran comprados por el dinero de oscuros intereses y que utilizan a quienes editan las principales publicaciones médicas reconocidas a nivel mundial y manipulan la opinión de miles de médicos, es que existe lo que conocemos como “virus VIH”, un virus creado por decreto y que es como un insulto a los principios de todo método científico de investigación y a todos los logros de los médicos serios de este planeta. La mafia del SIDA y la mentira del VIH es tan extensa y poderosa que las principales publicaciones de ciencia médica también están enredadas en esto hasta el cuello, y como NO VAN A ACEPTAR EL ERROR QUE HAN COMETIDO DESDE 1984, ya que su REPUTACIÓN se iría al caño, se han negado siempre y se niegan en la actualidad, a publicar cualquier artículo de los miles de científicos comprometidos con la verdad que no concuerdan con la versión del virus de Gallo y que con la ciencia en la mano han demostrado que el origen del SIDA puede ser distinto a un virus. Otro error fatal en toda esta historia fue que por desgracia al día siguiente de la conferencia del NCI, el 25 de Abril de 1984 el New York Times, como si fuera una inocente víctima que se dejo llevar por las mentiras de Gallo, desplegó en su primera plana su “descubrimiento”, y hasta los editores del Times bautizaron al nuevo virus como “el virus del SIDA”; hay que recordar que por ser parte del Instituto Nacional del Cáncer del gobierno norteamericano, el grupo de investigadores dirigidos por Gallo tenía la máxima autoridad y reconocimiento a nivel mundial sobre el tema. Por este fatal error del Times al publicar una nota sin confirmarla por otras fuentes, resulta ahora normal que si se le pregunta a cualquier persona sobre el SIDA y su origen, TODO MUNDO DIGA que el virus VIH es el origen del SIDA, que el SIDA es una enfermedad incurable y que se contagia por contacto sexual, y estaremos repitiendo esto como borregos por creer lo que nos dicen los médicos y los medios de “comunicación” sin cuestionarlo, ¿o no será que también los del Times estaban coludidos con el gobierno norteamericano en todo este teatrito?. Como ya comenté anteriormente, el Dr. Gallo realizó el anuncio del virus en su conferencia de prensa antes de que cualquier artículo científico fuera publicado por revista médica o laboratorio alguno, pasando por alto el proceso de revisión que la comunidad científica por lo regular realiza a cualquier descubrimiento de este tipo, es por ello que las reacciones de cientos de doctores y hombres de ciencia en el mundo no se hicieron esperar, en declaraciones hechas a los medios de comunicación en aquellas fechas por algunos médicos de reconocida reputación se pueden encontrar algunos comentarios “singulares” como estos : “Resulta perturbadora la realidad de que el Dr. Gallo solamente ha encontrado este “virus” en aproximadamente 36% de los pacientes que ÉL HA DECIDIDO tenían SIDA. Él solamente ha encontrado lo que decidió que eran anticuerpos de el virus en menos del 70% de los pacientes” (Journal Science, 1984). “La cuestión de que el VIH es la causa del SIDA debe de permanecer como algo ABIERTO” (Dr. Joe Sonnabend. The New York Native). En la actualidad resultaría difícil de creer, sino es que imposible, que existe una salida para esta enfermedad, ya que la opinión de todo el mundo es que es imposible curar el SIDA. Pero ¿y si todo lo que sabemos del VIH fuera falso? ¿Qué pasaría si descubriéramos que hemos sido víctimas de una mentira por un error en la metodología de investigación y por el estúpido orgullo de ciertas cúpulas médicas e intereses económicos de los laboratorios quienes mintieron desde un principio? ¿Ustedes creen que los laboratorios que han invertido millones de dólares para investigación del VIH van a dejar perder su dinero por el error de una serie de seudo médicos?. Si mis queridos amigos, aunque la mitad del planeta no lo quiera creer, EL VIRUS DEL VIH NO EXISTE y NO ES EL ORIGEN DEL SIDA. ¿Cómo es posible que nadie esté enterado de esto? ¿Cómo es posible que ningún médico cercano a nosotros nos haya hablado sobre una locura como la que aquí escribo?. La respuesta es muy sencilla y compleja a la vez, para poder responder a esto hay que tomar en cuenta varios factores, primero, es obvio que quienes han invertido millones de dólares durante 20 años creyendo que el virus existe no van a aceptar que les vengan a decir “lo sentimos todo fue un error”; así que si después de leer esto van a contarle a un médico que el virus del SIDA no existe, no esperen que diga que si, que el virus VIH no existe. ¿Saben por qué la mayoría de los médicos defienden al virus?. Resulta que los laboratorios que venden los antiretrovirales les regalan autos y grandes sumas de dinero a los doctores que recetan sus medicamentos, los invitan a costosísimas cenas y les dan sus “incentivos” para mantenerlos felices, por ello a estos mismos médicos no les conviene que se sepa la verdad; y si tratas de preguntarle a una asociación civil resulta que también los laboratorios financian en muchos de los casos a las asociaciones civiles creadas para “ayudar” a los enfermos de SIDA y son quienes proveen los antiretrovirales que darán a quienes van a “ayudar”, así que si te acercas a una de ellas y les comentas sobre la versión tóxica del origen del SIDA, te dirán que no es verdad y que tienes que tomar los antiretrovirales o te mueres. Alrededor del VIH y del SIDA ya se han gastado miles de millones de dólares que han creado toda una “cultura del SIDA”, cientos de organizaciones “altruistas” dependen del dinero que el VIH y el SIDA generan y es claro que varias de estas SIDOindustrias quebrarían si se descubre la verdad. ¿Se imaginan qué le pasaría a la industria de los condones?. Si NO HAY TRANSMISIÓN del SIDA por algún virus ¿para que usar condones? En fin que si lo analizamos a conciencia resulta claro que, la principal razón por la que toda esta información continúa oculta a nosotros es que la VERDAD afectaría los intereses económicos de cientos de organizaciones e industrias que hace 20 años decidieron apostarle a una mentira que no “cuajo”. Y resulta que ahora, 20 años después, se está demostrando que si se desintoxica los principales sistemas vitales que hacen funcionar al cuerpo humano (sistema digestivo, sistema nervioso etcétera) en los pacientes con SIDA, si se les diseña correctamente un nuevo régimen alimenticio, si se logra desestresar a la persona afectada y se le enseña algún sistema de meditación para que aprenda a controlar su miedo, los pacientes con SIDA se curan. Ahora que todo esto se esta demostrando con cientos de casos en todo el mundo, ese conjunto de industrias y organizaciones no quieren ceder a sus intereses y a sus millonarias ganancias sin importar que SABEN QUE ESTÁN MATANDO PERSONAS POR DINERO.


Las “pruebas para VIH” no son adecuadas


Las denomidas pruebas para el VIH (ELISA, Western blot, Carga Viral) no son sensibles ni específicas para detectar infección pasada o reciente con el VIH. Mientras no se haya aislado y purificado al VIH y mientras persista la duda acerca de su existencia como un virus verdadero, no es posible garantizar que los resultados positivos en estas pruebas indiquen infección por el VIH. Ni Luc Montagnier en el Instituto Pasteur de Paris, ni Robert Gallo en el Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos, ni Jay Levy en la Universidad de California aislaron al VIH como ellos lo sostienen en Science. Estos investigadores simplemente observaron en cultivos de linfocitos de personas con SIDA o a riesgo de desarrollarlo (estimulados con mutágenos y otros agentes oxidantes), algunas proteinas, algunas enzimas y fragmentos de ácidos nucleicos, pero jamás aislaron partículas virales libres e independiendes, pués ni siquiera siguieron los pasos establecidos internacionalmente para el aislamiento de retrovirus. Como pensaron que tenían a un virus desintegrado, con las proteinas aisladas prepararon antígenos para detectar anticuerpos en contra de estas proteínas que supuestamente pertenecerían al VIH (pruebas de ELISA y de Western blot); y con los fragmentos de ácido nucleico prepararon los reactivos para la prueba de PCR, llamada arvitrariamente “carga viral”. Sin embago, tanto las proteínas, las enzimas, como los frágmentos de ácidos nucleicos pueden perfectamente corresponder a “proteínas del estrés” liberadas por las células de los cultivos estimulados u oxidados o por las células de las personas que han estado sometidas crónicamente a muchos retos antigénicos y tóxicos con el subsiguiente estrés oxidativo, como ocurre con los grupos de personas que con mayor frecuencia desarrollan el SIDA. Las personas que reaccionan positivamente en estas pruebas no están infectadas con el virus que supuestamente causa el SIDA, denominado arvitrariamente “virus del SIDA”. Estas personas reaccionan positivamente en dichas pruebas, por haber estado expuestas a muchos retos antigénicos y tóxicos y por lo tanto sus sistemas inmunes estan oxidados y debilitados y esta es la razón por la cual estas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar el SIDA y por lo tanto deberán tomar precauciones por el resto de su existencia. El fenómeno conocido como VIH es entonces un marcador de intoxicación crónica e inmunodeficiencia (19,24,41,152) pero no es la causa del SIDA, antes por el contrario, el fenómeno VIH es una consecuencia de la patogénesis del SIDA. Por lo tanto, ser “VIH positivo” o “Seropositivo” no indica estar infectado sino estar intoxicado u oxidado; no indica tampoco haberse “infectado” a través de sus relaciones sexuales, ni durante el embarazo, el parto ni la lactancia, ni por medio de sangre supestamente “contaminada con VIH”. Las personas VIH positivas tampoco tienen peligro de infectar a nadie, puesto que jamás se ha demostrado que el VIH sea un virus verdadero.


¿Por qué se cometió el error acerca de las causas del SIDA?

Este error se cometió debido a cinco factores fundamentales: prejuicio microbiológico, homofobia, racismo, corrupción social y crisis del establecimiento científico.

Prejuicio microbiológico

El exceso de teoría infecciosa o prejuicio microbiológico en la mente de investigadores, profesionales de la salud, periodistas y en el público en general, ayudó a que se cometiera este error y lo mantiene y perpetua. Este prejuicio proviene de la exageración de la teoría germinal promulgada por Pasteur y Koch, la cual brindó a su tiempo algunos beneficios a la medicina. Desafortunadamente, hoy se sigue pensando como a finales del siglo XIX, que todo es infeccioso, que todo se contagia y que debe haber un microbio que lo cause. El mundo se preparó a través de un siglo de pánico a los microbios, para cometer el error acerca de la etiología del sida. No había manera de evitarlo.

Homofobia

 El hecho de que los primeros casos del SIDA se presentaran en hombres de la comunidad “gay” americana ha aumentado los sentimientos homofóbicos de todas las esferas de la sociedad contemporánea. Debido a la alta frecuencia del SIDA en hombres homosexuales de países industrializados, se decidió arvitrariamente que esta enfermedad se transmitía por relaciones sexuales anales, sin embargo, no existe ninguna evidencia científica de la llamada transmición sexual del SIDA.

Racismo

El hecho del incremento del SIDA en la comunidad negra americana y en las comunidades pobres del Africa, ha permitido que investigadores estadounidenses y europeos propongan que el SIDA se originó en el Africa debido a relaciones inapropiadas entre africanos y animales; para lo cual tampoco existe ninguna evidencia objetiva. Son simples concepciones racistas en las mentes de algunos investigadores que defienden al VIH como la causa del SIDA.
La corrupción de todas las esferas de la sociedad es otro factor que ayudó a que se cometiera el error y lo perpetua . Muchos investigadores trabajan no por el interés de servicio a sus semejates, sino por conseguir fama, reconocimientos y premios. El caso de la mala conducta científica del Dr. Robert Gallo del Instituto Nacional de Cancer de los Estados Unidos, en sus investigaciones para “inventar” (no descubrir) al “virus del SIDA” es de conocimiento de la comunidad cientifica internacional y del público. Además, se ha creado una industria del SIDA muy rentable y aquellos cientos de miles que se benefician de ella, se oponen y se opondrán con todas sus fuerzas a que se corrija el rumbo. Otro de los hechos que mas favoreció llegar al error cometido está en la crísis que vive el establecimiento científico y por consiguiente en sus fallas en la metodología investigativa, es decir, en el incumplimiento de los requerimientos epidemiológicos. Ninguno de los postulados en que se basa la teoría infecciosa del SIDA cumple los requisitos del método investigativo. El SIDA no cumple los postulados de Koch ni los demás requisitos de la epidemiología para ser una enfermedad infecciosa. Ninguna de las bases de la hipótesis VIH-sida, ha sido demostrada a nivel objetivo. No son más que simples suposiciones teóricas creadas por las mentes de los generadores de esa teoría. Prácticamente, el mundo entero se acostumbró a creer todo lo que nos dicen los llamados hombres de ciencia. Infortunadamente en la actualidad, la capacidad crítica y de cuestionamiento de las personas es prácticamente nula. No se piden las pruebas necesarias para las afirmaciones aparentemente científicas y con frecuencia los asuntos de la ciencia se definen en ruedas de prensa. La peor epidemia que sufre el mundo contemporáneo, es una epidemia de crisis del establecimiento científico. Esta es mucho más extensa que la epidemia del SIDA. La creencia internacional de que el SIDA es una enfermedad infecciosa y de transmisión sexual, es una de las consecuencias de la crísis del establecimiento científico. Y sobrevendrán más consecuencias, a no ser que corrijamos el rumbo y tomemos una vía pavimentada con una metodología investigativa auténticamente objetiva. Muchas personas no se han enterado aún de esta polémica debido a la terrible censura que contra nuestros puntos de vista, infringen el Ministerio de Salud de Los Estados Unidos, la OMS y la ONUSIDA. La comunidad científica se ha equivocado muchas veces en el último siglo al considerar infecciosas muchas enfermedades que no lo son, como sucedió con la pelagra, el escorbuto y el beriberi, para mencionar sólo algunos ejemplos. El error cometido esta vez con el SIDA, tiene una magnitud muchisimo mayor por las repercusiones catastróficas sobre miles de personas que sufren de este síndrome tóxico/nutricional en diferentes grupos sociales de todos los continentes. La culpabilidad del error cometido con el SIDA, recae sobre algunos pocos investigadores e instituciones de salud del gobierno de los Estados Unido como los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC) y los Institutos Nacionales de Salud, a los cuales les hace eco la Organizacion Mundial de La Salud y la ONUSIDA, estas dos últimas, agencias de las Naciones Unidas (ONU). La mayoría de las personas del mundo, simplemente le creyó ciegamente a los “hombres de ciencia” del norte. La OMS y la ONUSIDA reconocen que ha habido 25 millones de muertes por SIDA: muertes inecesarias que constituyen el mayor genocidio de la historia humana. Que horror: esta vez el genocidio se comete a nombre de la ciencia…

Tratamiento y prevención del SIDA

El enfoque del SIDA como enfermedad tóxica, nutricional y oxidativa permite que esta pueda tratarse, prevenirse y erradicarse en forma efectiva, fácil y barata, como se esta logrando en muchos paises.


TEORÍA TÓXICO-NUTRICIONAL, VERDADERO ORIGEN DE SIDA

Profundas investigaciones científicas han demostrado que el SIDA es provocado por la exposición a distintos agentes tóxicos y desordenes nutricionales. Con el apoyo de más de 5000 científicos y 5 premios Nóbel que apoyan esta teoría. La aplicación de estos principios básicos depende de las condiciones concretas de cada individuo o comunidad y debe ser decidida en cada caso especifico por los profesionales o terapeutas que dirijan el tratamiento o la prevención y de común acuerdo con los interesados y afectados. El sida debe ser manejado como cualquier otra enfermedad degenerativa crónica, es decir, una vez que una persona manifiesta deficiencia leve, moderada o severa de su sistema inmune, deberá tomar precauciones por el resto de su vida, similar a como lo hacen las personas que sufren de diabetes, hipertensión arterial, artritis, insuficiencia renal y similares. Los siguientes son los principios básicos para el tratamiento y la prevención del sida: digestivo, hepático, renal, respiratorio y cutáneo y todos los demás que manifiesten signos de intoxicación . Alimentación desintoxicante y antioxidante. Se sugiere limpieza orgánica por ejemplo con dieta depurativa, sin productos animales ni margarinas y con frutas y verduras biológicas u orgánicas. El tratamiento y la prevención del sida como síndrome tóxico y nutricional solamente podrá ser efectivo si: a) el individuo o la comunidad no tienen la menor duda de que lo que se hace es lo correcto, pues entienden con lujo de detalles que el sida es un síndrome degenerativo tóxico y nutricional, causado por exposiciones involuntarias y algunas veces voluntarias, múltiples, repetidas y crónicas a agentes estresantes inmunológicos, los cuales inducen un estado de intoxicación u oxidación del sistema immune y los demás sistemas corporales. Es ideal que los familiares y amigos cercanos también lo entiendan así, y b) que el tratamiento y la prevención sean dirigidos por profesionales de la salud o terapeutas que también compartan enteramente que el sida es un síndrome tóxico y nutricional prevenible, curable y erradicable y que estén decididos y puedan hacerlo. Preferir individuos que tengan una visión amplia y global de la medicina convencional y de las medicinas alternativas o complementarias. Secuencia de eventos en la historia natural del SIDA:


Exposición a Agentes Estresantes, Químicos, Físicos,  Biológicos,  Mentales, Nutricionales, Estrés Oxidativo, Inmunodeficiencia

Infecciones Tumores oportunistas
Enfermedades metabólicas oportunistas
Muerte Eventual A menos que se suspenda el proceso


PREGUNTAS FRECUENTES

¿Cómo puedo evitar el SIDA? Evitando conductas nocivas o agentes estresantes que puedan deteriorar o afectar la salud, tales como las drogas, el alcohol, la poligamia, falta de sueño, exceso de trabajo, exposición a sustancias químicas o tóxicas, radiación u ondas de radio de alta intensidad, desnutrición, etc.
¿Existe riesgo de contagio? No. Dado que el virus del VIH no existe, no hay riesgo de contagio. De todos modos, es recomendable tomar las precauciones necesarias, pues aún existen muchas enfermedades distintas de transmisión sexual.

¿Qué hacer si me diagnosticaron como seropositivo? En principio, mantener la calma. El estrés celular generado por estos resultados merma la salud y decrece las posibilidades de una recuperación veloz. Es importante reconocer los factores que pueden haber provocado este déficit en el sistema. El primer paso en el tratamiento de recuperación será justamente suspender las conductas que lleven al cuerpo a este estado, luego se evaluará de la alimentación y tipo de nutrición a llevar, y es recomendable llevar una terapia alternativa para la desintoxicación del cuerpo y estimular la recuperación y fuerza de las células estresadas.

¿Qué es entonces el SIDA?

El SIDA se refiere a “Síndrome de Inmuno-Deficiencia Humana” y es el estado más crítico del estado inmunológico de una persona. En este estado, el cuerpo estará propenso a contraer cualquier enfermedad, dado que no posee ningún tipo de defensa ni respuesta contra cualquier mal. 

CONCLUSIÓN El VIH no causa el SIDA, la verdadera causa es la exposición a agentes estresantes inmunológicos e inmunotóxicos, El SIDA es prevenible, tratable, controlable y erradicable. La conclusión es sencilla, entre menor sea el tamaño del concepto mayor es el nivel de entendimiento.